martes, 25 de enero de 2011

Atrapando Un Poco De Luz

UN MILAGRO CREPITANTE

Los dioses no sabían que yo amaba
el rito purificador
no advirtieron mi esencia fragorosa
tampoco sospecharon
que la intimidad de la piedra
me ofrecía su espíritu
en el grito de la hoguera

Fue Prometeo jugando con los hombres
quien se atrevió a colocar en sus manos
el fuego
mi promesa de ceniza


CREO EN LA LUZ Y EN LOS ASOMBROS
Detuve mi partida por creerle a la luz
que confirmó mis asombros

Advertí el murmullo de la eternidad
que aprisiona el caracol
voces haciéndose fósil en la edad de la tierra
Supe del resplandor que bebió la luciérnaga
para lanzarlo como fulgor a los cerezos
y posarlo en la manga de mi camisa

Descifré los hilos del tiempo en el nido de los pájaros
los enigmas del cosmos en sus cantos
en el temblor del agua tus miedos milenarios
                                        
Fueron mis sombras desandando la noche
persiguiendo los orígenes que se escurren
como agua de acequia

Descubrí la fragilidad del barro
en la hierba y el árbol que declinan
en las urgencias que te aniquilan y nos prolongan

Sobre este instante altísimo todo lo entiendo
Somos mar somos sangre galopando
y un grito que zozobra.


NOTICIAS DE HUMO INAUGURAL
Leo en tu señal  
empinada para alcanzar el cielo
que eres grito sagrado
en el rastro que delata el oficio del fuego

Te festejo en cada nube que anticipas
en la lluvia que le engendras
en el rumbo de la brizna que revela
el milagro de los años cantados del árbol
que hoy crepitan en su danza
el destino inaplazable de ser leño

Humo inaugural de presencias ajenas
incienso en otros fuegos
que cocieron en el inicio del tiempo
un barro íntimo de tinajas rebozadas
Te muestras leve
en tus anuncios  legítimos
en la primicia de aquellas piedras
que fueron templo y milagro
donde papá encendía el fuego de la casa
para inaugurar su itinerario prometido

Eres sustancia y espíritu
cuéntame de Heráclito y su cosmos cambiante
entre ignición y enfriamiento
en su aforismo estático
en el devenir de todo lo que fluye

Muéstrame las cavernas y su incendio milenario
las erupciones y el rayo
que confiesan tu presencia fragosa
cuéntame de Prometeo y la antorcha
que encendió en la esfera del sol
del tabaco del abuelo y sus dos leguas de camino

Dame noticias  de lo absoluto de tu esencia
para entender la languidez de esta llama
que vacila entre mis manos
la noche y estos versos.


AL ÁNGEL ESCAPADO


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